Lleva tiempo entender que no todo el mundo actúa de la misma manera aunque parezca algo obvio. Cada uno somos diferentes por lo tanto cae de cajón que actuaremos de modo diferente ante la misma situación.
Lleva tiempo entender que nuestra manera de ver las cosas o de comportarnos ante un hecho no es la mejor, simplemente es la nuestra. Y no podemos enfadarnos porque alguien no haya hecho lo que habríamos hecho nosotros. “Es que yo no lo veo así”, “yo en su situación haría otra cosa”, “yo nunca haría eso”, “me parece fatal porque yo me esperaba otro comportamiento”… Yo, yo, yo.
Lleva tiempo entender y empatizar con la persona que tenemos delante, que donde tú ves un 6 clarísimo, él ve un 9. Y los dos tenéis razón. Y de nada sirve discutir, simplemente hay que aceptarlo, no se puede estar de acuerdo en todo. Tienes que ver si tal como es esa persona lo está haciendo lo mejor que puede. Si dentro de su manera de pensar esa forma de actuar para él está bien. Si sabiendo como es entiendes que no está haciendo nada a malas, que simplemente las personas vemos las cosas diferentes.
Lleva tiempo entender que hablándolo tranquilamente puede que donde se veía el 6 ahora se vea el 9, y que muchas veces por mucho que se explique se seguirá viendo el 6.
Lleva tiempo empatizar con la gente. Ponerse en sus zapatos e intentar entender lo que pasa por sus cabezas. Porque por desgracia no leemos la mente. A veces con preguntas lo aclaramos pero tenemos miedo de la respuesta por lo que nos quedamos con lo que maquina nuestra cabeza. Y ya os digo que casi siempre es nuestra peor enemiga y nos hace ver cosas que en realidad no son así.
Lleva tiempo, a mí me ha costado 28 años y sigo aprendiendo. A entender, a empatizar, a ponerme en el lugar de otra persona, a perdonar, a saber que no tengo la verdad absoluta y que mi postura no siempre es la mejor, a aceptar mis errores, a no dejar que mis pensamientos malos nublen la realidad de las cosas, a manejar mejor algunas situaciones, a no preocuparme sin motivo real, a no rayarme sin sentido, a intentar estar en paz conmigo misma… estoy aprendiendo aún muchas cosas.
Porque la vida es eso, ir aprendiendo y eso, eso lleva tiempo.